que hice anoche,
cuando sentada
ahí,
sentada frente a ti
jugaba a besarte,
no te pierdas en el delirio
que jugaba entre las piernas,
tan solo fue una noche,
anoche que preguntabas
por mí,
no te levantes,
no te limpies la cara,
para preguntarme
que haremos hoy,
solo quiero que dejemos
que la situación
nos vuelva a engañar
y nos quite las ropas,
nos las quite sin manos,
para que nada pierda
el sabor.
Ven sientate frente a mí,
ven y démonos la vida
sin preocupación,
los labios en una bocanada,
para que el aliento
no nos tome pálidos
y sin calor.
No busques amuletos,
que anoche los escondí,
no empieces a buscar
largos caminos para irte
otra y otra vez,
solamente dejame
aquí sentada,
no vuelvas a ver de reojo
mi falda,
que esta vez quiero
pensar que fue amor,
no me dibujes
como si estuviera
pensada para tu corazón.
Así que camina
sin mirar hacia atrás,
y no preguntes
que hicimos anoche,
y por favor
no preguntes
con aire de piedad
que haremos después,
si sabes que me viene
bien extrañarte,
o al menos es
lo que me gusta
pensar cada vez
que mientes
y te vas.
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