sábado, 5 de septiembre de 2009

Antelación del amor, de Jorge Luis Borges

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.

sábado, 29 de agosto de 2009

Alguien que por desgracia mía no conocí en persona...

Felipe Granados (1976-2009)


Mi último día de Felipe Granados, "Quiero que sepan que me sentí tranquilo la noche en que maté a dios, dormí como un bebé."

La voz temblorosa me pregunta qué clase de animal me gustaría haber sido, yo digo que un conejo de peluche al que se le cayó un ojo de botón de tanto afecto que le dio su dueño, a saber, un niño de 6 años, como Juan.

El silencio que sigue dice mucho. Del otro lado del teléfono alguien que me quiere bien, elige las palabras… no puede… no hay manera de decir esto de una forma bonita.

Voy a morir.

Mi último día debería empezar temprano, muy temprano, tratar de ser metódico, práctico, cosas que nunca fui en mi vida. OK, un intento. El último.

7:30 a.m. Escribir que no quiero ningún ritual que pase por las manos de ninguno de los dioses conocidos. Quiero que sepan que me sentí tranquilo la noche en que maté a dios, dormí como un bebé, sin miedo ni del infierno ni de ese otro gran abismo al que todos llaman cielo. Que para mí la literatura, o más bien, los libros y escribir, cumplieron con todo lo que a otros daba dios: consuelo, esperanza, castigo y una forma —no mejor ni peor— de tratar de explicarme qué mierda era la vida.

8:00 a.m. Arreglo que me quemen, tres partes iguales de mí llegarán cada una a un lugar diferente: el volcán Irazú, el lugar donde estuvo mi primera casa en el mundo y el Puerto. En esos tres lugares fui feliz.

8:20 a.m. Una taza de café y varios cigarrillos, me juré que a las once de hoy dejaría de fumar; yo cumplo, trataré de no pensar en otro tiempo, en otras tazas de café y cigarrillos, ya lo dijo De Cuenca: la nostalgia es un burdo pasatiempo.

8:30 am. Lloro, lloro, pero sigo haciendo cosas, mientras tomo una ducha, mientras me afeito, mientras entro por última vez en ese milagro del calzoncillo limpio, lloro y me miraré al espejo para ver qué se siente ver a la cara a un hombre muerto que llora.

9 a.m. Me limpio la cara, salgo de mi casa a desayunar con mis hijos, Juan y Lucy, los beso despacio y me voy.

10:00 a.m. Tomarse las pastillas, no olvidar las pastillas, aunque ya no sirvan para nada, continuar el ritual de las pastillas, sentir el gusto idiota de hacer algo sabiendo que no sirve para nada.

10:20 a.m. Llegar a San José. Caminar por el pasillo de las flores del Mercado Central y no pensar en otra cosa que las flores.

10:40 a.m. Sentarme a conversar con un extraño sobre nada, de lo que él quiera: fútbol, política, Latin American Idol, no caer en la tentación de juzgarlo, no sentirme mejor que el otro, no sentirme.

10:45 a.m. Buscar mi marisquería favorita y pedir un ceviche, una sopa y camarones.

11:30 a.m. Llamar a mi mama por teléfono, decir gracias.

11:45 a.m. Dejar de fumar, yo cumplo, tarde, pero cumplo. Volver a mi casa.

12 en punto. Buscar el noticiero de radio que justo a las doce pasa el “Avemaría” de Perry Como y recordarme cuando era niño y me ponía el uniforme de la escuela.

12:15 p.m. Terminar algo de lo que he estado escribiendo.

1:00 pm. Llorar otro poquito y ver La Mansión Forrester para amigos imaginarios y reírme de Blu, reírme mucho, si es posible con Juan y Lucía en mi cama.

2:00 p.m. Poner mis canciones favoritas.

2:30 p.m. Leer El principito, el último monólogo de Novecento y los capítulos finales de El dios de las pequeñas cosas.

6:00 p.m. Llamar a un amigo, decir gracias.

6:30 p.m. Preparar una cena decente para mí, y ponerme ropa bonita y tratarme como al mejor.

7:00 p.m. No hacer las paces con mis enemigos, no perdonar los crímenes contra mí, no sobornar al perro más grande de las culpas con ninguno de estos actos.

7:30 p.m. Cenar, comer un helado, recaer con un cigarrillo y no sentirme mal.

8:40 p.m. Llamar a ese numero que recuerdo tan bien y que no volví a marcar desde hace mucho, escuchar la voz en la contestadora y no decir lo que tengo que decir, después del tono.

9:00 p.m. Poner Nina Simone, mucho Nina Simone.

9:00 p.m. Pensar en aquel astronauta falso que vi una vez, pensar en lo que dijo: “Para ser alguien que nunca estuvo preparado para vivir en este mundo, creo que lo voy a extrañar”.

10:00 p.m. Quitar de la refri la foto donde estoy junto a mis hijos.

10:05 p.m. Llorar hasta dormirme.

11:00 p.m. Dormirme.

12 en punto. Soñar con conejos de peluche, tuertos, pero felices.

lunes, 24 de agosto de 2009

Existe un mundo

Existe un mundo
en el que me eres
indiferente,
en el que jamás
te he mirado
y nunca
un beso tuyo
he probado.

Ahí en ese mundo
no tengo contigo
historia de desventuras,
amor fallido
en miles de reitentos,
lágrimas de miel,
ni sabanas infieles.

Es un mundo
que no me pone
en tu camino,
ni tan siquiera
nos conocemos
por coincidencia,

un mundo
en el que
no he escuchado
tu voz,
no me sé
tu nombre,
ni tu número
de teléfono,

y mucho menos
como es tu rostro
mientras duermes,
tus orejas
tan perfectas,
o como me miras
mientras me desnudas
entre caricias
y coqueteos.

En algún lugar
de universo
existe ese mundo,
en el que tanto
me gustaría vivir,

porque no te encuentro
en mis cosas,
no te extraño
en días
de lluvia y truenos,
y no me pondría triste
por esconder
que aún
estoy enamorada
de ti.

Pero,
...
creo que hasta
en ese mundo
te soñaría,
aún sin conocerte,
cabrón.

sábado, 22 de agosto de 2009

Te cuento...

Quiero un beso con los ojos cerrados
a oscuras
en la sala de tu casa
y con aroma a vainilla....

tengo tantos deseos
de este amor
que los puedo pintar
en simples versos.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Somos mujeres

Somos mujeres lejanas
a la tierra de las vanalidades
y muy cercanas al mar,
y a la oscuridad de la noche,

nos deslizamos agilmente
con la mirada
para admirar discretamente
o decapitar imbéciles.

Caminos por la vida
con la frente en alto,
con faldas cortas,
vaqueros hippies
o desnudas en la sala
de tu casa...

Apreciamos la belleza étnica
unos ojos profundos,
unos hombros anchos,
o caderas reodondeadas
y piernas libres
que bailen al son
de los veintiocho dias.

Hemos violado las leyes
patriarcales y los tabúes cristianos
vistiéndolos de fiesta,
besando labios rojos
como la cereza,
dejándonos
tan solo el cabello
para entrar al mar,

nos fumamos la esperanza
de un enano azul,
botamos la sabana
que nos hizo la abuela
para la luna de miel,
cambiamos la virginidad
por el placer
en el dormitorio de alguno
de nuestros novios.

Somos las que estamos
en los veintes,
a las que nuestras madres
nos dijeron,
no pequen y saboreen los besos,

a las que nuestras abuelitas
nos dicen de blanco hasta el altar
y nos enseñan de cocina,
sumisión y del oficio religioso
para que seamos buenas esposas.

Somos las que tenemos una tía joven
por siempre,
otra monja,
un tío y un primo gay,
las que desfilan sin pasarela
y cantan karaoke tres veces al año.

Ya nos vemos mujeres,
las que dentro de las mismas
cuatro amigas ya crecieron,

las que en algún momento
aman o amaron
a buenos, idiotas,
guapos, feos
y uno que otro autista en posición
de juzgarnos.

Soy tu sobrina,
la hija de la vecina,
la hija de la amiga,
la de la amiga de tu amiga,
la muchacha del bus
que lee por las mañanas,
o la que va cantando
cuando va a traer el pan,
o tal vez soy
hasta tu misma hija.

Somos mujeres
porque en los veintes
aprendimos
que no hay algo
tan cierto
como el amor,
nada tan malo
como el miedo,
y nada
tan bueno
como cada una
de nosotras mismas.



martes, 4 de agosto de 2009

Escribo porque...

Creo que escribo, porque al poner en papel mis sentimientos, me ausento de mí. Y así, entonces puedo trascender en versos y encontrar en páginas amarillas quien soy o quien fui en aquel preciso momento.
Me gusta, porque puedo cambiar la suerte, darle otro nombre a quien amo, deshacer figurillas con la luz de una vela, y sumergir la ausencia en sueños. Puedo, tan solo si quiero ser aventurera, caminar desnuda al atardecer por la arena, sentirme libre con la brisa en la cumbre de la montaña.
En el papel puedo tirar los días al azar, destronar a la cordura, embriagarme con vino una semana entera y luego despertar un día como una elocuente conferencista, pero más que por todo lo que les he dicho, escribo por catarsis. Porque a veces me gusta esconderme en el papel, porque me aterra el discurso de lo real, de lo que si existe, de lo que se debe hacer.
Así que solo quiero escribir para que me escuche el alma aquel que me lea, para que me pueda ver en el papel como lo harían en una fotografía, aquellos que no me conocen, que me puedan leer, desaliñada, lenta para el paso de la masa, camaleón de nacimiento, verso libre, amor puro, sexo santo, domingo bohemio, arena caliente, mar de pasiones, montaña soleada, árbol de cerezo, viento que desnuda, belleza que no se mira, y beso con los ojos cerrados.


Anoche

No me preguntes
que hice anoche,
cuando sentada
ahí,
sentada frente a ti
jugaba a besarte,
no te pierdas en el delirio
que jugaba entre las piernas,
tan solo fue una noche,
anoche que preguntabas
por mí,

no te levantes,
no te limpies la cara,
para preguntarme
que haremos hoy,

solo quiero que dejemos
que la situación
nos vuelva a engañar
y nos quite las ropas,
nos las quite sin manos,
para que nada pierda
el sabor.

Ven sientate frente a mí,
ven y démonos la vida
sin preocupación,
los labios en una bocanada,
para que el aliento
no nos tome pálidos
y sin calor.

No busques amuletos,
que anoche los escondí,
no empieces a buscar
largos caminos para irte
otra y otra vez,

solamente dejame
aquí sentada,
no vuelvas a ver de reojo
mi falda,
que esta vez quiero
pensar que fue amor,

no me dibujes
como si estuviera
pensada para tu corazón.

Así que camina
sin mirar hacia atrás,
y no preguntes
que hicimos anoche,
y por favor
no preguntes
con aire de piedad
que haremos después,

si sabes que me viene
bien extrañarte,
o al menos es
lo que me gusta
pensar cada vez
que mientes
y te vas.

viernes, 31 de julio de 2009

XXV

Quiero estar sentada frente al mar,

una tarde de agosto,

con tu mirada a mi alrededor

y un beso vistiéndome los labios...

solo eso quiero por hoy,

mañana ya veremos

que más le podemos agregar

a los sueños

que me rebotan

como las olas de este mar.

sábado, 18 de julio de 2009

Besos

Quiero besos
que no marchiten
mi piel,
que no me envuelvan
en la angustia ligera
de una noche
y que me arrullen
en la mentira.

Quiero besos
dulces,
con sabor a fruta,
con miel y chocolate,

besos de esos
que se dan con ganas,
ganas de amar
por mucho tiempo,
...

Besos que me susurren
al alba
que me aman
y que están ahí
a la vuelta
para cuando despierte.

Quiero besos
que no sean simples
ni complejos,
que me seduzcan
el alma
y el vientre.

Besos largos
y a oscuras,
debajo de las sabanas,
que sean testarudos
y no se oxiden
en el intento.

Quiero que me besen
despierta y dormida,
en el mar
y en la montaña,
todas las noches
y antes de amanecer
....

quiero que me beses
como hace mucho tiempo,
como cuando me hiciste
el amor
aquella primera vez.


Antonio Machado

Es uno de los poetas que prefiero leer, y este uno de sus poemas más bellos, porque tiene un efecto tan fuerte sobre el lector, a mi parecer, ya que logra dejar ese sabor a soledad que desea transmitir el autor, pero esa es solo mi percepción. Habrá quienes lo vean de una forma totalmente diferente, pero en fin, la belleza del poema es lo que deseo transmitir acá, porque para mí es un poema que logra dejar el papel y volverse parte de uno, cuando se lee y va evocando el sentimiento.

Autor: Antonio Machado

Soledades (1899-1907)

II

He andado muchos caminos

he andado abierto muchas veredas;

he navegado en cien mares,

y atracado en cien riberas.

En tardes he visto

caravanas de tristeza,

soberbios y melancólicos

borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño

que miran, callan, y piensan

que saben, porque no deben

el vino de las tabernas.

Mala gente que camina

y va apestando la tierra…

Y en todas partes he visto

gente que danzan o juegan,

cuando pueden, y laboran

sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,

preguntan a dónde llegan.

Cuando caminan, cabalgan

a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa

ni aun en los días de fiesta.

Donde hay vino, beben vino;

donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven

laboran, pasan y sueñan,

y en un día como tantos,

descansan bajo la tierra.

jueves, 16 de julio de 2009

Ya no vive

Dicen mis labios

ya no vive,

quien danzaba con la luna

y despertaba el día con la vivacidad

de un colibrí.

¿Voló,

se fugó?,

¿quién me podrá decir?,

¿nadie sabe?.

Talvez elevó las alas,

solo tal vez...

tan solo así podría dejar su noche oscura

esa que le había robado

y acongojado muy de mañana

las ilusiones a flor de esperanza.

Ya no vive la sonrisa

que engendró la primavera

ni la alegría del tulipán

entre la hierba,

ya no...

¿Camino largo trecho,

se animó a la controversia,

vivió del amor

o desenvolviendo mentiras?

Podría ser que se marchito por la verdad

o tal vez se ahogo en ganas

ganas pérdidas y fieras

que ya no aman

como no querían

por no querer,

pero ya no vive la aurora de felpa

ni la lencería

que se perdía en tu piel presumida,

ni el fresco aroma

del vainilla de tus respiros,

ni la inocencia de la amapola.

¿Corrió a la orilla del río,

mojó sus pies o siguió su camino?,

¿huyo de la seda y de la brisa de nuestros besos

o tan solo se perdió entre las azucenas?.

Se fue de aquellos días,

se fue tarde,

se fue de Venus,

se fue de todo

de todo lo que no vivimos

por vivir,

se fue como huir,

como huye el siervo.

Pero tal vez viva en el horizonte

o en la ironía del destino,

quizá construye un faro

o pinta el arco iris para mí

mientras grita versos que atienden

mi nombre con amor,

tal vez anda en el mar o descubriendo desiertos,

tal vez viva en la ventana del frente más lejana que el sol,

tal vez viva tan solo en mi esperanza de vivir,

solo tal vez...

Por hoy solo por hoy diré,

ya no vive en mi

tu amor

ni las lágrimas de fruta,

ya no hay figuras de arcilla

ni ásperos momentos,

ya no vive más el travieso silencio

ni la juerga en nuestras almas,

no más noches ocultas en intentos

no más miradas ácidas

ni derrumbados suspiros

ya no vive la rosa de nuestra posada.

Ya no vive

lo que cantamos como amor

una de tantas veces

que dijimos tenerlo,

ya no mi cielo,

ya se fugó lo púrpura de nuestro momento,

ya no vive para nosotros

la utopía loca y burbujeante

esa que decíamos no dejar en brazos

de otros,

ya no vive mi amor,

ya no...

A MEDIA LUNA… SE QUEDA TODO,

Es como sentarse a media sala

a media noche

con medio vaso,

todo a oscuras

como quien usa la luna

para darle matiz de plata a su ritual,

media angustia en lágrimas

y el resto en la sangre que hace latir

tan débil corazón.

Es como besarte de medio lado

en donde no están tus labios,

y me seduces con media mirada

cuando te queda el camino libre

para emancipar tus deseos en miradas,

miradas que sonrojan mis mejillas

hacen temblar mis piernas

y sudar todo mi cuerpo…

Buscas deleitarme en media sala

con las luces encendidas

y media multitud tratando

de opacar nuestra seducción mutua,

pero todo se queda a medias

en medio acto

en medio beso

en media mirada,

ya que me dejas

por llevarte tranquila el alma,

esa alma que compraste

para sentirte medio completo,

dejando con entera locura tu corazón,

ya que en el corazón nada se vale

en media luna.

martes, 23 de junio de 2009

¿Prefiero encontrar lo que busco o lo que necesito?

El ser humano siempre se encuentra en una búsqueda, de amor, de vida, de cualquier cosa. Y cuando menos lo espera, cuando menos lo busca; encuentra aquello que tanto necesita. Pero tal vez no lo que más buscaba.

¿Prefiero encontrar lo que busco o lo que tanto necesito?

¿Necesito o tan solo quiero tener lo que busco?

No es verdad

No es verdad
mi cielo,
pero cada vez
que te beso,
quiero creer que,
prefiero unos labios traicioneros
que unos tan míos
como el aburriemiento.

sábado, 20 de junio de 2009

Historia

La historia no siempre me acredita como pasaron las cosas, tan solo me acerca a una realidad que no viví. Me acerca a un presente que juega ser mi pasado y el futuro de para quienes vivieron antes que ese presente. Por lo tanto, creo que tan solo me queda creer que ocurrió como me lo cuentan, o como mejor me lo quiera creer. Tal vez mañana decida soñar cómo quisiera que haya sido mi pasado, pero por hoy me quedó con lo que me cuentan antes de dormir, y que no me deja soñar libre, sin ese tic tac sin tiempo.

jueves, 18 de junio de 2009

Alguien me hizo vivirlo, antes de pensarlo...

Quien se siente seguro en los brazos de la cordura,
es porque nunca ha probado los dulces labios de la locura.

martes, 16 de junio de 2009

Sola y madre

Sola y madre,

así desperté hoy

sin margaritas de seda

ni canciones de cuna

y con un par de alas

revoloteando mi cielo.

Con el alma

enrollada entre las manos

de la desgracia,

me vi

lejos de mí

muy lejos,

con mis esperanzas deshilachadas,

y floreciendo

en mi jardín

las yerberitas pintadas

de agonía

cual primavera

en este pleno invierno.

De mi vida al cielo

en paso corto,

así se fugó

el latir de mi vientre

el motor de esta corta ilusión,

de noche y sin sueños

así de vacío dejo mi mundo.

Así te me fuiste

mi niña,

dulce y bella

en un tris sin tiempo

que no mide el dolor.

Y hoy

sola y madre

te busco en mis sueños,

porque ya en mis brazos

nunca más estarás.


Mujer y Clemencia

“No me hables más Clemencia de cómo se ama digna,

si tú no te dignaste a amar.”

Bésame con días largos

y noches cortas,

bésame envolviendo con muselinas

el alma

y despega del cielo las estrellas

cansadas de tanta soledad.

Ven y enciende con besos

la luciérnaga,

esa de luz santa

que no precipita pasos

para no deducir palabras.

Ocúltame en las utopías

y concibe nuestras sábanas

tendidas al cielo,

después de un largo tris

en el que agitamos los sueños.

Desenvuélveme en pétalos

marchítame la inocencia

ahórrame las palabras,

ya no me veas más niña

que las ansias no calman.

Bésame mi cielo

que de noche no se miran

los años que apenas cuentan,

y así esta luna

se llevará el candor primitivo

que me dividía en mujer

y Clemencia.

jueves, 11 de junio de 2009

Algo

Algo nos sucede,
que aún no somos capaces
de aprender a cerrar los ojos
para mirar de cerca
a quien nos interesa
con el corazón,

algo nos roba el sabor
de lo besos
y nos emancipa
de las pasiones ajenas,

algo nos hace rebusnar
entre la ignorancia mañanera
y la rapidez
con que aceptamos la vida
que nos dan...

Algo se carcome
las ganas de libertad
y no me deja sentarme
en los regasos
de mi madre,

algo absurdo
y disipado,
que aún no averiguo
qué es...

pero algo más grande
pasa a mi alrededor,
no ven el hambre
ni la pobreza,

no ven como
el egocentrismo crece
y las banderas
nos dividen el cuerpo,
...

Yo sé que algo pasa
y lo quiero gritar,
pero ya no sé
ni alzar mi voz...

algo pasa...

Absurdo

Nunca amanece sin mañana,
ni anochece sin hoy...

domingo, 7 de junio de 2009

La musa

No es la musa la tinta que escribe los versos
tampoco es el papel en que quedan impresos,
pero si la forma con que eclipso lo ordinario
es el sentido con que tuerzo la realidad
y maquillo los estrechos pasos del tiempo.

La musa no existe más que en mi mirada
más que en mis labios,
más que en mis manos,
en el silencio o el cielo,
la musa no existe más que para mí,
yo se la robé a Dios
y él como castigo me dió
la vaguedad de mis versos
para cantarle al mundo en rimas
la belleza de mi musa.

No me caso contigo

No me caso contigo

porque me quedo con vos,

ni calor

ni frío

solo hombres que van

solo bocas

con las que me canso,

con las que me gasto los besos

que son para ti,

así buscando un par de brazos

con los que no quiero dormir.

No te canto

porque te escribo,

te escribo versos

te dibujo en prosa,

mientras me alargo las pestañas

me pongo rosa en las mejillas

y de melón los labios

porque hoy la noche

me la como sola.

¿Quién dijo que te busco?,

no me has visto

bailando en otras camas

riendo más que con vos,

desnudándome las caderas

al ritmo de otro son,

sin Sabina y sin ti.

Estoy en otro templo,

con otro vestido

y de otra mano,

otra mano que disfruto,

otra mano que me desvanece.

No me caso contigo

porque se te fue el tiempo

pintando posibilidades

en las tantas sábanas

que hoy vomitas.

No me caso contigo

porque no necesito

amarte más.

No suelo

No suelo dar recetas

para que me sigan los pasos,

no digo que quiero

voto porque adivinen,

me como los besos

como fruta fresca,

trato de robarme el cielo

mientras todos duermen,

de pintar las ventanas

para que nadie sospeche

que te amo…

Y que solamente tú

vengas a mi puerta

a preguntar cómo puedes

caminar conmigo,

quererme por una noche

y luego

despreciarme por tus debilidades

insípidas pero tuyas,

así de ingenuo.

Dejarme luego de una noche

para seguir dibujando

con muchas otras caderas

tu mapa sobre aquella cama

en que nos habíamos prometido

ser verso y rima

el uno del otro…

No suelo escribir

mientras me miras,

no suelo beber

sin contar,

no suelo llorar

para correr a ti,

no suelo maquillarme

para que me veas,

no solía usar medios frágiles

para llamar tu atención…

hasta ayer

que me dejaste de mirar.

Para esos días


Para esos días me las paso

reconstruyendo minutos

y adelgazando al tiempo,

encajonando suspiros

y susurrando secretos

para no manchar la porcelana con tanto despecho.

Para esos días de tu vida

me dejé llevar por lo pálido

y mecer por el llanto en el zaguán,

me aconsejé soñar en blanco

para no pestañear

para no olvidar lo que jamás se olvida.

Para esos días grite en silencio

y me desgarré el alma con tanto cuento

me arrodillé ante la desgracia

y caí contra el suelo

para quedarme viendo

como pasan los días sin sentido

ahí puestos al viento,

como quien tiende el deseo en un perchero

para ver como agonizan en el cenicero.

Así pasan esos días

de luto y guantes negros

que se entibian entre lo oscuro y triste del pensamiento.

María

Dígame usted señor

lugar y agredidos

ojos desmayados y cántaros vacíos,

dígame usted

como le hablo en las mañanas

y desgasto sus latidos,

no importa baños fríos

ni ojos en el abismo.

Diga hombre,

como hago con sus tantas manías

para disimularlas como dotes de garbo,

cuénteles como presume de sus segundos

y le alabo sus filosofías.

Bella y despierta

despego a la mentira,

soy teatro de deseo

y llanto en el silencio.

Ahogo los sabores

y vierto los temores en copas de sudor,

olvido lo pasado

y recojo por las noches

las sobras del presente.

Salgo triunfante,

sin corazón abatido

ni recuerdos para un extraviado amor.

No llevó ni placer conmigo

tan solo la sensación

de un deseo ajeno ya cumplido.

Limpio las repisas

y vendo mi cuerpo después del ocaso ,

duermo para no pensar en lo merecido

sujetándome a lo no vivido aún.

Ahora si, dígame usted señor

qué tanto mal he concebido

qué tan culpable mi alma

tanto como el que de ella

también ha bebido,

porque quien da y quien recibe

van por el mismo camino.

Hable hombre y no aparte de usted lo vivido

que las noches de anís

y mis orgasmos fingidos

fueron más suyos que míos,

que quien paga recibe

y usted fue complacido.

Venga y véndame

pues ahora yo soy quien compra sus vacíos

porque ya los míos yo llene

con tanta desgracia y fallidos amores.

Véndame los momentos,

las miradas largas

y las conquistas con serenata

de aquella fiel paloma

que ha domado usted

entre desilusiones y amarguras.

Anda hombre

y siga prostituyendo

lo sagrado,

que al menos para cuando cuenten mis faltas

la soledad será mi gracia.