martes, 23 de junio de 2009

¿Prefiero encontrar lo que busco o lo que necesito?

El ser humano siempre se encuentra en una búsqueda, de amor, de vida, de cualquier cosa. Y cuando menos lo espera, cuando menos lo busca; encuentra aquello que tanto necesita. Pero tal vez no lo que más buscaba.

¿Prefiero encontrar lo que busco o lo que tanto necesito?

¿Necesito o tan solo quiero tener lo que busco?

No es verdad

No es verdad
mi cielo,
pero cada vez
que te beso,
quiero creer que,
prefiero unos labios traicioneros
que unos tan míos
como el aburriemiento.

sábado, 20 de junio de 2009

Historia

La historia no siempre me acredita como pasaron las cosas, tan solo me acerca a una realidad que no viví. Me acerca a un presente que juega ser mi pasado y el futuro de para quienes vivieron antes que ese presente. Por lo tanto, creo que tan solo me queda creer que ocurrió como me lo cuentan, o como mejor me lo quiera creer. Tal vez mañana decida soñar cómo quisiera que haya sido mi pasado, pero por hoy me quedó con lo que me cuentan antes de dormir, y que no me deja soñar libre, sin ese tic tac sin tiempo.

jueves, 18 de junio de 2009

Alguien me hizo vivirlo, antes de pensarlo...

Quien se siente seguro en los brazos de la cordura,
es porque nunca ha probado los dulces labios de la locura.

martes, 16 de junio de 2009

Sola y madre

Sola y madre,

así desperté hoy

sin margaritas de seda

ni canciones de cuna

y con un par de alas

revoloteando mi cielo.

Con el alma

enrollada entre las manos

de la desgracia,

me vi

lejos de mí

muy lejos,

con mis esperanzas deshilachadas,

y floreciendo

en mi jardín

las yerberitas pintadas

de agonía

cual primavera

en este pleno invierno.

De mi vida al cielo

en paso corto,

así se fugó

el latir de mi vientre

el motor de esta corta ilusión,

de noche y sin sueños

así de vacío dejo mi mundo.

Así te me fuiste

mi niña,

dulce y bella

en un tris sin tiempo

que no mide el dolor.

Y hoy

sola y madre

te busco en mis sueños,

porque ya en mis brazos

nunca más estarás.


Mujer y Clemencia

“No me hables más Clemencia de cómo se ama digna,

si tú no te dignaste a amar.”

Bésame con días largos

y noches cortas,

bésame envolviendo con muselinas

el alma

y despega del cielo las estrellas

cansadas de tanta soledad.

Ven y enciende con besos

la luciérnaga,

esa de luz santa

que no precipita pasos

para no deducir palabras.

Ocúltame en las utopías

y concibe nuestras sábanas

tendidas al cielo,

después de un largo tris

en el que agitamos los sueños.

Desenvuélveme en pétalos

marchítame la inocencia

ahórrame las palabras,

ya no me veas más niña

que las ansias no calman.

Bésame mi cielo

que de noche no se miran

los años que apenas cuentan,

y así esta luna

se llevará el candor primitivo

que me dividía en mujer

y Clemencia.

jueves, 11 de junio de 2009

Algo

Algo nos sucede,
que aún no somos capaces
de aprender a cerrar los ojos
para mirar de cerca
a quien nos interesa
con el corazón,

algo nos roba el sabor
de lo besos
y nos emancipa
de las pasiones ajenas,

algo nos hace rebusnar
entre la ignorancia mañanera
y la rapidez
con que aceptamos la vida
que nos dan...

Algo se carcome
las ganas de libertad
y no me deja sentarme
en los regasos
de mi madre,

algo absurdo
y disipado,
que aún no averiguo
qué es...

pero algo más grande
pasa a mi alrededor,
no ven el hambre
ni la pobreza,

no ven como
el egocentrismo crece
y las banderas
nos dividen el cuerpo,
...

Yo sé que algo pasa
y lo quiero gritar,
pero ya no sé
ni alzar mi voz...

algo pasa...

Absurdo

Nunca amanece sin mañana,
ni anochece sin hoy...

domingo, 7 de junio de 2009

La musa

No es la musa la tinta que escribe los versos
tampoco es el papel en que quedan impresos,
pero si la forma con que eclipso lo ordinario
es el sentido con que tuerzo la realidad
y maquillo los estrechos pasos del tiempo.

La musa no existe más que en mi mirada
más que en mis labios,
más que en mis manos,
en el silencio o el cielo,
la musa no existe más que para mí,
yo se la robé a Dios
y él como castigo me dió
la vaguedad de mis versos
para cantarle al mundo en rimas
la belleza de mi musa.

No me caso contigo

No me caso contigo

porque me quedo con vos,

ni calor

ni frío

solo hombres que van

solo bocas

con las que me canso,

con las que me gasto los besos

que son para ti,

así buscando un par de brazos

con los que no quiero dormir.

No te canto

porque te escribo,

te escribo versos

te dibujo en prosa,

mientras me alargo las pestañas

me pongo rosa en las mejillas

y de melón los labios

porque hoy la noche

me la como sola.

¿Quién dijo que te busco?,

no me has visto

bailando en otras camas

riendo más que con vos,

desnudándome las caderas

al ritmo de otro son,

sin Sabina y sin ti.

Estoy en otro templo,

con otro vestido

y de otra mano,

otra mano que disfruto,

otra mano que me desvanece.

No me caso contigo

porque se te fue el tiempo

pintando posibilidades

en las tantas sábanas

que hoy vomitas.

No me caso contigo

porque no necesito

amarte más.

No suelo

No suelo dar recetas

para que me sigan los pasos,

no digo que quiero

voto porque adivinen,

me como los besos

como fruta fresca,

trato de robarme el cielo

mientras todos duermen,

de pintar las ventanas

para que nadie sospeche

que te amo…

Y que solamente tú

vengas a mi puerta

a preguntar cómo puedes

caminar conmigo,

quererme por una noche

y luego

despreciarme por tus debilidades

insípidas pero tuyas,

así de ingenuo.

Dejarme luego de una noche

para seguir dibujando

con muchas otras caderas

tu mapa sobre aquella cama

en que nos habíamos prometido

ser verso y rima

el uno del otro…

No suelo escribir

mientras me miras,

no suelo beber

sin contar,

no suelo llorar

para correr a ti,

no suelo maquillarme

para que me veas,

no solía usar medios frágiles

para llamar tu atención…

hasta ayer

que me dejaste de mirar.

Para esos días


Para esos días me las paso

reconstruyendo minutos

y adelgazando al tiempo,

encajonando suspiros

y susurrando secretos

para no manchar la porcelana con tanto despecho.

Para esos días de tu vida

me dejé llevar por lo pálido

y mecer por el llanto en el zaguán,

me aconsejé soñar en blanco

para no pestañear

para no olvidar lo que jamás se olvida.

Para esos días grite en silencio

y me desgarré el alma con tanto cuento

me arrodillé ante la desgracia

y caí contra el suelo

para quedarme viendo

como pasan los días sin sentido

ahí puestos al viento,

como quien tiende el deseo en un perchero

para ver como agonizan en el cenicero.

Así pasan esos días

de luto y guantes negros

que se entibian entre lo oscuro y triste del pensamiento.

María

Dígame usted señor

lugar y agredidos

ojos desmayados y cántaros vacíos,

dígame usted

como le hablo en las mañanas

y desgasto sus latidos,

no importa baños fríos

ni ojos en el abismo.

Diga hombre,

como hago con sus tantas manías

para disimularlas como dotes de garbo,

cuénteles como presume de sus segundos

y le alabo sus filosofías.

Bella y despierta

despego a la mentira,

soy teatro de deseo

y llanto en el silencio.

Ahogo los sabores

y vierto los temores en copas de sudor,

olvido lo pasado

y recojo por las noches

las sobras del presente.

Salgo triunfante,

sin corazón abatido

ni recuerdos para un extraviado amor.

No llevó ni placer conmigo

tan solo la sensación

de un deseo ajeno ya cumplido.

Limpio las repisas

y vendo mi cuerpo después del ocaso ,

duermo para no pensar en lo merecido

sujetándome a lo no vivido aún.

Ahora si, dígame usted señor

qué tanto mal he concebido

qué tan culpable mi alma

tanto como el que de ella

también ha bebido,

porque quien da y quien recibe

van por el mismo camino.

Hable hombre y no aparte de usted lo vivido

que las noches de anís

y mis orgasmos fingidos

fueron más suyos que míos,

que quien paga recibe

y usted fue complacido.

Venga y véndame

pues ahora yo soy quien compra sus vacíos

porque ya los míos yo llene

con tanta desgracia y fallidos amores.

Véndame los momentos,

las miradas largas

y las conquistas con serenata

de aquella fiel paloma

que ha domado usted

entre desilusiones y amarguras.

Anda hombre

y siga prostituyendo

lo sagrado,

que al menos para cuando cuenten mis faltas

la soledad será mi gracia.

El mar de mi hogar

Un atardecer en Guanacaste,

Gira y gira mi cielo

Llueven gotas de miel.

y muere la niebla,

hay colores

y mil sabores en los destellos del sol.


Gira y gira mi cielo,

durmiendo estoy

sobre el pasto

que disipa los temores

y cubre los pies

de las fatigas y desamores.


Gira y gira mi cielo,

se adormecen los girasoles

se impregna de chispa el cielo

y miran ojos detrás del velo.


Gira y gira mi cielo

gira y gira

que más allá de tus besos

guardé los momentos,

las mañanas y tus palabras

como aurora para mi alma.


Gira y gira

que bajo las estrellas

escondí la inocencia

y con el encanto de la luna

adormecí tu presencia,

dulce y bella

ángel de mi vida

sensación y riqueza,

apaga las luces

que a la noche no se desvela


Gira y gira mi cielo

una y otra vez

sigue más y más

que sin giros ni cielo

los tulipanes

no despiertan

de tantos sueños,


gira y gira

dando saltos de grillo

y miradas de amor

frunce la ternura y acapara el mundo,

vamos mi amor una y otra vez más

que la luciérnaga

no apaga el brillo del universo,

vamos gira más allá

de un corazón roto,


gira y gira

que para mañana

no hay tiempo para dormir

con tantos deseos

gira y gira mi cielo.

Grillos

Volamos al azar
nos inventamos los mundos
y le cantamos al tiempo
nuestra canción.

Hemos sido troscas,
rockeras y hippies,
nos movemos en contra
del sentimiento de la maza,
nada comunes
y de loca garbo.

Caminamos la pasarela
en tennis y botas,
y sin talento nos peinamos,
nos bañamos
fuera de las horas pico,
amenazando con miradas
poco delineadas.

Entre nosotras
nos hablamos bajo silencios
fielmente dibujados
en los techos,
y en plena voz alta
que no tiene silueta.

Somos como la marea
algo temperamentales,
algo dispersas.

Cazamos grillos
en la hierba,
y en honor a los besos
de amantes ligeros,
tanto como de eternos
y traicioneros
hemos levantado la copa
y en ilusion de colores
hemos pintado la cerveza.

En noches de vela
nos tenemos
para acallar el aguacero
y apagar las luces
de una ciudad eterna.

Nos mecemos
entre la libertad de ideales
y los bandos de izquierda,
de religión
nos defino bohemias,
algo espiritistas,
algo místicas,
un poco salvajes
respondiendo a la naturaleza.

Hemos nacido
de un vientre de arena,
guardamos el mar
en las pupilas
y no tejemos
para quien no nos espera.

Verso de una vida

Persigo momentos,

vivo de cuentos,

no desfallezco,

pero siempre busco

lo que no encuentro.

sábado, 6 de junio de 2009

Felipe


Ayer lo vi sentado

muy solo

en su cuarto,

empuñaba la pluma

sobre el amarillo papel

para contarme

que cuanto me ama.


Tiene grandes ojos

como los míos,

cabellos castaños

y una tez como la miel

ligeramente iluminada por el sol,

que llega para quedarse.


Entre sus juguetes

está mi foto,

soy la princesa

que él salva,

por la que pelea

contra dragones,

mounstros ferocez

y malos hombres

que me atrapan.


Sus gestos

me aferran a mi infancia,

esos que se pierden

en el tiempo

como globos en el cielo.


Es lo mejor de dos mundos

en una sola alma,

en una sola mirada

que apaga mis miedos

y me hace madre.


Ayer lo vi

aún lejano a mí

sentado en el regazo de Morfeo,

diciéndome

ahi sentado

me espera.

Nos dicen putas

Entre las mujeres
y los caballeros
escuchamos
que nos dicen putas,

pero cuando
entramos al salón
callamos el murmullo
y levantamos
las miradas.

Nos dicen putas
porque de nuestro
cuerpo
afloran los camelos
y de nuestros ojos
la belleza que nos
invade el alma.

Somos putas
por convención
de los fracasados
que nos quieren suyas
y de aquellas
que soñaron con serlo
y el destino
no se los concedió.

Somos putas
porque la soledad
no nos abofetea la cara
y las conquistas
no dejan de tocar
la puerta.

Tan putas
que nos quitamos
la ropa
para amar
a quien
nos dé la gana,
entre pasión y sudor,
más allá de todo
con el alma.

Ya no recuerdo
¿si somos putas
o nos dicen putas?
que más da.

Somos putas
premiadas con la belleza
que se mira,
con dotes de garbo
y chispeante dulzura,
nada brutas
e interesantemente cultas,

y tan bohemias
como para amar
a media noche
en el tejado.

Locas, despeindas, espóntaneas,
sin reglas
que nos midan
ni corsé
que nos estruje
la mente,
con tan solo
ilusiones y utopía
nos escribimos
nosotras mismas
la vida.

Así que
somos putas
porque no podemos
ser un don Juan.