martes, 23 de junio de 2009
¿Prefiero encontrar lo que busco o lo que necesito?
No es verdad
sábado, 20 de junio de 2009
Historia
jueves, 18 de junio de 2009
Alguien me hizo vivirlo, antes de pensarlo...
martes, 16 de junio de 2009
Sola y madre
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
nunca más estarás.
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
nunca más estarás.
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
nunca más estarás.
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
Mujer y Clemencia
“No me hables más Clemencia de cómo se ama digna,
si tú no te dignaste a amar.”
Bésame con días largos
y noches cortas,
bésame envolviendo con muselinas
el alma
y despega del cielo las estrellas
cansadas de tanta soledad.
Ven y enciende con besos
la luciérnaga,
esa de luz santa
que no precipita pasos
para no deducir palabras.
Ocúltame en las utopías
y concibe nuestras sábanas
tendidas al cielo,
después de un largo tris
en el que agitamos los sueños.
Desenvuélveme en pétalos
marchítame la inocencia
ahórrame las palabras,
ya no me veas más niña
que las ansias no calman.
Bésame mi cielo
que de noche no se miran
los años que apenas cuentan,
y así esta luna
se llevará el candor primitivo
que me dividía en mujer
y Clemencia.
jueves, 11 de junio de 2009
Algo
domingo, 7 de junio de 2009
La musa
No me caso contigo
No me caso contigo
porque me quedo con vos,
ni calor
ni frío
solo hombres que van
solo bocas
con las que me canso,
con las que me gasto los besos
que son para ti,
así buscando un par de brazos
con los que no quiero dormir.
No te canto
porque te escribo,
te escribo versos
te dibujo en prosa,
mientras me alargo las pestañas
me pongo rosa en las mejillas
y de melón los labios
porque hoy la noche
me la como sola.
¿Quién dijo que te busco?,
no me has visto
bailando en otras camas
riendo más que con vos,
desnudándome las caderas
al ritmo de otro son,
sin Sabina y sin ti.
Estoy en otro templo,
con otro vestido
y de otra mano,
otra mano que disfruto,
otra mano que me desvanece.
No me caso contigo
porque se te fue el tiempo
pintando posibilidades
en las tantas sábanas
que hoy vomitas.
No me caso contigo
porque no necesito
amarte más.
No suelo
No suelo dar recetas
para que me sigan los pasos,
no digo que quiero
voto porque adivinen,
me como los besos
como fruta fresca,
trato de robarme el cielo
mientras todos duermen,
de pintar las ventanas
para que nadie sospeche
que te amo…
Y que solamente tú
vengas a mi puerta
a preguntar cómo puedes
caminar conmigo,
quererme por una noche
y luego
despreciarme por tus debilidades
insípidas pero tuyas,
así de ingenuo.
Dejarme luego de una noche
para seguir dibujando
con muchas otras caderas
tu mapa sobre aquella cama
en que nos habíamos prometido
ser verso y rima
el uno del otro…
No suelo escribir
mientras me miras,
no suelo beber
sin contar,
no suelo llorar
para correr a ti,
no suelo maquillarme
para que me veas,
no solía usar medios frágiles
para llamar tu atención…
hasta ayer
que me dejaste de mirar.
Para esos días
Para esos días me las paso
reconstruyendo minutos
y adelgazando al tiempo,
encajonando suspiros
y susurrando secretos
para no manchar la porcelana con tanto despecho.
Para esos días de tu vida
me dejé llevar por lo pálido
y mecer por el llanto en el zaguán,
me aconsejé soñar en blanco
para no pestañear
para no olvidar lo que jamás se olvida.
Para esos días grite en silencio
y me desgarré el alma con tanto cuento
me arrodillé ante la desgracia
y caí contra el suelo
para quedarme viendo
como pasan los días sin sentido
ahí puestos al viento,
como quien tiende el deseo en un perchero
para ver como agonizan en el cenicero.
Así pasan esos días
de luto y guantes negros
que se entibian entre lo oscuro y triste del pensamiento.
María
Dígame usted señor
lugar y agredidos
ojos desmayados y cántaros vacíos,
dígame usted
como le hablo en las mañanas
y desgasto sus latidos,
no importa baños fríos
ni ojos en el abismo.
Diga hombre,
como hago con sus tantas manías
para disimularlas como dotes de garbo,
cuénteles como presume de sus segundos
y le alabo sus filosofías.
Bella y despierta
despego a la mentira,
soy teatro de deseo
y llanto en el silencio.
Ahogo los sabores
y vierto los temores en copas de sudor,
olvido lo pasado
y recojo por las noches
las sobras del presente.
Salgo triunfante,
sin corazón abatido
ni recuerdos para un extraviado amor.
No llevó ni placer conmigo
tan solo la sensación
de un deseo ajeno ya cumplido.
Limpio las repisas
y vendo mi cuerpo después del ocaso ,
duermo para no pensar en lo merecido
sujetándome a lo no vivido aún.
Ahora si, dígame usted señor
qué tanto mal he concebido
qué tan culpable mi alma
tanto como el que de ella
también ha bebido,
porque quien da y quien recibe
van por el mismo camino.
Hable hombre y no aparte de usted lo vivido
que las noches de anís
y mis orgasmos fingidos
fueron más suyos que míos,
que quien paga recibe
y usted fue complacido.
Venga y véndame
pues ahora yo soy quien compra sus vacíos
porque ya los míos yo llene
con tanta desgracia y fallidos amores.
Véndame los momentos,
las miradas largas
y las conquistas con serenata
de aquella fiel paloma
que ha domado usted
entre desilusiones y amarguras.
Anda hombre
y siga prostituyendo
lo sagrado,
que al menos para cuando cuenten mis faltas
la soledad será mi gracia.
Gira y gira mi cielo
Llueven gotas de miel.
y muere la niebla,
hay colores
y mil sabores en los destellos del sol.
Gira y gira mi cielo,
durmiendo estoy
sobre el pasto
que disipa los temores
y cubre los pies
de las fatigas y desamores.
Gira y gira mi cielo,
se adormecen los girasoles
se impregna de chispa el cielo
y miran ojos detrás del velo.
Gira y gira mi cielo
gira y gira
que más allá de tus besos
guardé los momentos,
las mañanas y tus palabras
como aurora para mi alma.
Gira y gira
que bajo las estrellas
escondí la inocencia
y con el encanto de la luna
adormecí tu presencia,
dulce y bella
ángel de mi vida
sensación y riqueza,
apaga las luces
que a la noche no se desvela
Gira y gira mi cielo
una y otra vez
sigue más y más
que sin giros ni cielo
los tulipanes
no despiertan
de tantos sueños,
gira y gira
dando saltos de grillo
y miradas de amor
frunce la ternura y acapara el mundo,
vamos mi amor una y otra vez más
que la luciérnaga
no apaga el brillo del universo,
vamos gira más allá
de un corazón roto,
gira y gira
que para mañana
no hay tiempo para dormir
con tantos deseos
gira y gira mi cielo.
Grillos
nos inventamos los mundos
y le cantamos al tiempo
nuestra canción.
Hemos sido troscas,
rockeras y hippies,
nos movemos en contra
del sentimiento de la maza,
nada comunes
y de loca garbo.
Caminamos la pasarela
en tennis y botas,
y sin talento nos peinamos,
nos bañamos
fuera de las horas pico,
amenazando con miradas
poco delineadas.
Entre nosotras
nos hablamos bajo silencios
fielmente dibujados
en los techos,
y en plena voz alta
que no tiene silueta.
Somos como la marea
algo temperamentales,
algo dispersas.
Cazamos grillos
en la hierba,
y en honor a los besos
de amantes ligeros,
tanto como de eternos
y traicioneros
hemos levantado la copa
y en ilusion de colores
hemos pintado la cerveza.
En noches de vela
nos tenemos
para acallar el aguacero
y apagar las luces
de una ciudad eterna.
Nos mecemos
entre la libertad de ideales
y los bandos de izquierda,
de religión
nos defino bohemias,
algo espiritistas,
algo místicas,
un poco salvajes
respondiendo a la naturaleza.
Hemos nacido
de un vientre de arena,
guardamos el mar
en las pupilas
y no tejemos
para quien no nos espera.
Verso de una vida
Persigo momentos,
vivo de cuentos,
no desfallezco,
pero siempre busco
lo que no encuentro.
sábado, 6 de junio de 2009
Felipe
Ayer lo vi sentado
muy solo
en su cuarto,
empuñaba la pluma
sobre el amarillo papel
para contarme
que cuanto me ama.
Tiene grandes ojos
como los míos,
cabellos castaños
y una tez como la miel
ligeramente iluminada por el sol,
que llega para quedarse.
Entre sus juguetes
está mi foto,
soy la princesa
que él salva,
por la que pelea
contra dragones,
mounstros ferocez
y malos hombres
que me atrapan.
Sus gestos
me aferran a mi infancia,
esos que se pierden
en el tiempo
como globos en el cielo.
Es lo mejor de dos mundos
en una sola alma,
en una sola mirada
que apaga mis miedos
y me hace madre.
Ayer lo vi
aún lejano a mí
sentado en el regazo de Morfeo,
diciéndome
ahi sentado
me espera.

