Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
nunca más estarás.
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
nunca más estarás.
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
nunca más estarás.
Sola y madre,
así desperté hoy
sin margaritas de seda
ni canciones de cuna
y con un par de alas
revoloteando mi cielo.
Con el alma
enrollada entre las manos
de la desgracia,
me vi
lejos de mí
muy lejos,
con mis esperanzas deshilachadas,
y floreciendo
en mi jardín
las yerberitas pintadas
de agonía
cual primavera
en este pleno invierno.
De mi vida al cielo
en paso corto,
así se fugó
el latir de mi vientre
el motor de esta corta ilusión,
de noche y sin sueños
así de vacío dejo mi mundo.
Así te me fuiste
mi niña,
dulce y bella
en un tris sin tiempo
que no mide el dolor.
Y hoy
sola y madre
te busco en mis sueños,
porque ya en mis brazos
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