y los caballeros
escuchamos
que nos dicen putas,
pero cuando
entramos al salón
callamos el murmullo
y levantamos
las miradas.
Nos dicen putas
porque de nuestro
cuerpo
afloran los camelos
y de nuestros ojos
la belleza que nos
invade el alma.
Somos putas
por convención
de los fracasados
que nos quieren suyas
y de aquellas
que soñaron con serlo
y el destino
no se los concedió.
Somos putas
porque la soledad
no nos abofetea la cara
y las conquistas
no dejan de tocar
la puerta.
Tan putas
que nos quitamos
la ropa
para amar
a quien
nos dé la gana,
entre pasión y sudor,
más allá de todo
con el alma.
Ya no recuerdo
¿si somos putas
o nos dicen putas?
que más da.
Somos putas
premiadas con la belleza
que se mira,
con dotes de garbo
y chispeante dulzura,
nada brutas
e interesantemente cultas,
y tan bohemias
como para amar
a media noche
en el tejado.
Locas, despeindas, espóntaneas,
sin reglas
que nos midan
ni corsé
que nos estruje
la mente,
con tan solo
ilusiones y utopía
nos escribimos
nosotras mismas
la vida.
Así que
somos putas
porque no podemos
ser un don Juan.
Locas, despeindas, espóntaneas,
ResponderEliminarsin reglas
que nos midan
ni corsé
que nos estruje
la mente,
con tan solo
ilusiones y utopía
nos escribimos
nosotras mismas
la vida.
me encanto!!! realmente valioso su poema, destaparse de esos complejos, dejarlos con la ropa, son los peores crimines q pueden cometer, los q nos limitan la mente y hay que ser concientes, uds las mujeres les toca aun mas duro, el rol que les imprimen es un asesinato a la particularidad y al derecho de ser ustedes, sin tapujos, sin sostenes!